Sober, rendidos al rock de las antípodas

La banda de rock, que estos días gira por España para presentar su nuevo disco, ‘Superbia’, se somete a nuestro cuestionario musical

Sober

Hace un año y medio, Sôber puso fin a la separación indefinida anunciada un lustro atrás. Después de una gira que le permitió retomar el contacto con su público, el grupo de rock duro español más exitoso de la última década se puso a trabajar en Superbia, su nuevo disco de estudio. Salió a la calle hace dos semanas y entró directo al segundo puesto de la lista de ventas. El pasado viernes lo presentaron en la sala Joy de Madrid, que tuvo que colgar el cartel de ‘Entradas agotadas’. Visiblemente exhaustos por las exigencias de un carrusel promocional que lleva días exprimiéndoles, Carlos Escobedo [voz y bajo] y Antonio Bernardini [guitarra] responden al Audiomatón de EL PAÍS en los estudios Cube de Madrid, propiedad del primero.

El primer disco que comprasteis.

Carlos. Piece of mind , de Iron Maiden. Me lo regalaron mis colegas cuando cumplí nueve años. Pusieron mil pelas y, como costó 900, me regalaron el cassette con 100 pesetas encima.

Antonio. Yo, el Powerslave, también de Iron Maiden. Tenía varios grabados, pero fue el primero que me compré original con mi paga.

Último descubrimiento.

Carlos. El Dark is the way… de Anberlin.

Antonio. Es un grupo que tiene un rollo propio, un rock contundente pero con mucha melodía, muchos detalles…

Carlos. Y el último de Karnivool pone los pelos de punta. Antonio me pasó un enlace como a la una de la mañana y a las cinco todavía no me había acostado, estaba con los cascos mirando todos los enlaces, los vídeos…

Antonio. Todo lo que sea rock progresivo australiano, como Karnivool o The Butterfly Effect , nos llama mucho la atención.

La cinta que nunca salía del walk-man.

Carlos. El Volumen brutal de Barón Rojo, llegó un momento en que se acabó jodiendo.

Antonio. El primero de Yngwie Malmsteen lo tuve como un verano sin sacar del cassette, me quedé tan flipado con cómo tocaba que no paraba de oírlo.

Un CD que nunca falta en la guantera del coche.

Carlos. El primero de A perfect circle , no me cansa, me transmite una época, un momento de mi vida que me llama mucho la atención.

Antonio. También el Aenima de Tool. Si tienes que bajarte 10 CD’s al coche, uno es ese seguro.

La canción más triste.

Antonio. With or without you de U2, creo que es una canción que siempre que la pillas en una radio o salta en el iPod la dejas, no puedes quitarla.

Una mala canción que no podáis parar de escuchar.

Antonio. Una de Nena Daconte que siempre le tenía que poner siete veces a mi hija en el coche hasta que se cansaba, la de Tenía tanto… . Le acabé cogiendo el rollo.

Un disco que os habría gustado componer.

Antonio. Egoístamente… el Thriller de Michael Jackson [risas].

Carlos. No, el Ten de Pearl Jam, por ejemplo. Es el disco por excelencia. Tiene unos temas anticipados a su época.

Un grupo que la mayoría del público se está perdiendo.

Antonio. Cualquiera de los de la nueva tendencia australiana, son grupos que dan sopas con onda a mogollón de cosas que nos llegan.

Una canción para el sábado por la noche.

Antonio. Cualquiera de AC/DC, del Highway to hell o del Back in Black .

Y una para domingo por la mañana.

Antonio. El domingo por la mañana no ponemos ningún tipo de música [risas].

La canción ideal para hacer una revolución.

Antonio. Cualquiera de Rage against the machine, la de Killing in the name of te pone la pila y puede levantar a la gente.

Carlos. Alguna de Sepultura también. Te transmite un poco ese rollo de fuerza y de unión, de sonido crudo que da ese punto visceral.

El grupo que os decidió a haceros músicos.

Antonio. Iron Maiden, por las guitarras, la imagen… Los veías y te quedabas flipado, querías ser el tío con el pelo largo y las muñequeras de pinchos.

Carlos. Para mí, a la hora de tocar el bajo, Red Hot Chili Peppers. Me compré los cifrados del Blood Sugar Sex Magik y me lo saqué entero, me pasaba las horas y me lo sabía de pe a pa.

Un tema que no tenga nada que ver con el rock.

Carlos. Algo de música clásica, no soy especialista, pero lo utilizo en algunos momentos, en el coche, por ejemplo, para desconectar.

Antonio. La banda sonora de Gladiator , es muy atmosférica, mola mucho.

Una canción para engancharse al heavy.

Antonio. Cualquiera de Metallica, del Black album, Nothing else matters , por ejemplo, o cualquiera de AC/DC.

Carlos. A nivel de riffs, son muy contundentes pero fáciles de asimilar, como el Smoke on the water , que se súper sencillo, pero se te mueve el pie.

Una canción para empezar un concierto y otra para terminarlo.

Antonio. Cualquiera de Foo Fighters. Les vimos en Barcelona, empezaron con All my life y fue como ‘Joder macho, nos han pegado una hostia a todos de flipar’.

FUENTE: El País

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Acerca de Daniel Castresana

Soy periodista, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. También he estudiado el Máster de Periodismo del diario El País. Trabajé tres años en la cadena de televisión CNN+ y uno en El País. En 2013 viví en Guayaquil (Ecuador), donde trabajé en el diario Expreso.

Publicado el 25 mayo, 2011 en Cultura, El País, Entrevistas, Música, Reportajes publicados y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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